SALA 36
Informalismo y nueva figuración

La II° Guerra marcó a toda una generación de artistas que, desengañados de la cultura occidental, buscaron formular nuevas propuestas como el existencialismo. Esta corriente filosófica proponía que la existencia del hombre precedía a su esencia, e impregnaba todas las manifestaciones culturales. Los artistas que trabajaron durante este período, buscaron deshacerse de las figuras, desintegraron los cuerpos y los descuartizaron, acabando con la idea de belleza, armonía o forma.

Obras destacadas

El Rey de los Pordioseros, 1960
Kemble, Kenneth (Argentina, Buenos Aires, 1923 – Argentina, Buenos Aires, 1998)
 Técnica: Madera, Óleo, soporte objeto sobre hardboard
Medidas:180 x 100 cm.
Inv.11561

La difusión de las Tendencias Informalistas fue inmediata y generalizada. Colectivos de arte y artistas independientes en Francia, Alemania, Italia, Japón, España, Estados Unidos, Sudamérica, como fue el caso de Argentina, se inclinaron hacia una pintura sin delimitaciones nacionales sumando alguna que otra tradición local.

En 1958, se inauguró el IV° Salón de la Asociación Arte Nuevo Galería Pizarro de Buenos Aires. Entre las obras exhibidas había una multiplicidad de abstracciones (geométricas y libres) y en particular se distinguía la presencia de un par de obras realizadas con materiales inéditos, heterodoxos y de aspecto poco glamoroso, como restos de objetos usados, arruinados como andrajos, trapos manchados “como sacados de la basura”.

Kenneth Kemble era el artista que había presentado esas obras inéditas en el gusto local y que desafiaban cualquier estética vista hasta el momento en la ciudad porteña. Estaban producidas con elementos muy diferentes a cualquiera de las estéticas hasta entonces exhibidas. Se presentaban como una fuerte oposición a cualquier expresión de delicadeza, precisión o refinamiento eran percibidas como un desafío visual. La vulgaridad de los materiales y su degradación, produjeron incomodidad en los organizadores, aunque la convocatoria de esa Asociación tenía como propuesta no evaluar las obras expuestas.

Contradictoriamente se le sugirió a Kemble que realizara modificaciones en lo expuesto; el artista se negó y decidió exhibir un solo trabajo fechado en 1957.
Kenneth Kemble se había formado inicialmente en Buenos Aires, en 1951 viajó a París a estudiar en el taller de André Lhote, asistiendo a las clases de la Academia de la Grande Chaumière, y al taller de Ossip Zadkine. Luego de viajar por Estados Unidos en 1955 ya vuelto a Buenos Aires desarrolló una serie de collages con trapos, cortezas de árboles y materiales similares buscando experimentar con materiales “originales o no usados con anterioridad”.

Su propuesta en la citada muestra, -citando a Jorge Lopéz Anaya- ” se había inspirado en las viviendas construidas con esos mismos materiales, tan tristemente abundantes en la extensión de nuestro país. Los títulos de algunas obras son indicativos de su carácter: Paisaje suburbano y El rey de los pordioseros. Pero Kemble evocaba las villas miseria sin recurrir al neorrealismo, como lo hizo Antonio Berni, en la serie de Juanito Laguna.”

¿SABÍAS QUÉ?

- Kemble adoptó el collage cuando descubrió la posibilidad de realizar sus obras con una realidad material “no representada ni fingida”. Comenzó a utilizar materiales táctiles que no perdían su significación original; consideraba que de alguna manera mantenían en la obra, parte del sentido existencial de su contexto original.
- En 1957 Kemble buscó convencer a varios marchands argentinos para que exhibieran sus collages. El artista dejó documentado que tuvo que considerar que esa iniciativa fue imposible en las galerías que visitaba para proponer muestras le aconsejaban: “por qué no los pinta”, o “qué lástima que haya empleado estos materiales tan desagradables en vez de óleo”.
- Kemble, nunca expuso su inicial pintura figurativa; a la misma la consideraba simplemente como preparatoria, sólo exhibió por primera vez su obra informalista en la muestra de Arte Nuevo, en 1958.

El Samurai, 1961
Gerstein, Noemí (Buenos Aires, 1908-1996)
Caños de bronce soldados, sobre base de mármol
Medidas: 190 x 59 x 42 cm
Inv. 7531

Noemí Gerstein es una escultora argentina, estudió en Buenos Aires en la Escuela Nacional de Bellas Artes y en los Cursos Libres de Arte con el escultor Alfredo Bigatti. Fue patrocinada por el gobierno francés, viajó a Francia y en París concurrió a la Academia de la Grande Chaumière para estudiar bajo la guía de Ossip Zadkine.

Gerstein puede considerarse una escultora moderna cuyo trabajo se distingue por tomar distancia de las tendencias abstractas argentinas de su época, para dirigirse hacia un dominio más lírico y evocativo. Su obra ha sido poco abordada por la crítica ensayística y eso marca una ausencia importante en los estudios acerca de las escultoras argentinas de la segunda mitad del siglo XX.

Hacia principios de los años 60, la artista reemplazó su inicial trabajo en terracota por materiales manufacturados provenientes de la industria, como esferas, varillas o tubos de hierro; láminas de aluminio y bronce.

Algunos críticos que la han estudiado dicen que su obra plantea una “lejanía” de las técnicas tradicionales como la talla directa o el modelado. En su caso, buscó experimentar otras materialidades como la incorporación del ensamblaje de objetos manufacturados, como cilindros de distintos metales. La escultora gustaba de incorporar elementos producidos industrialmente como sucedió en los trabajos de escultores de las vanguardias históricas como el Constructivismo y la abstracción geométrica para sumarlos a sus obras con enorme libertad.

Los elementos en su obra se conjugan y organizan para representar ideas que se proponen a través de sugerentes títulos como ESCORPIO, MAREJADA o EL SAMURAI, obras pertenecientes a la colección del Museo Nacional de Bellas Artes.

Su obra EL SAMURAI nos enseña el cuerpo humano del guerrero construído a partir de la sutil soldadura de pequeños tubos de hierro de diferentes largos y de igual diámetro organizados hasta crear un volumen. Vista de cerca, la obra parece informe y a medida que tomamos distancia podemos dibujar el perfil del guerrero con su vestimenta, sus atributos bélicos incluso su casco.

La utilización de esos módulos cilíndricos o cánulas serán un leitmotiv en su obra y en su producción a partir de los años 50 y 60. Con el correr del tiempo, los módulos de piezas soldadas que realiza la escultora, se irán ampliando y agrandando hasta abrirse en diámetros enormes como es el caso de la obra Marejada, adquirida en 2022 por Amigos del Bellas Artes para integrar la colección del Museo.

¿SABÍAS QUÉ?

- Gerstein tenía casi 50 años cuando su trabajo con las formas dio un giro radical que marcaría decisivamente su carrera. El contacto cotidiano con el taller de su marido la llevó a aprender la técnica de la soldadura autógena.
- A principios de los años sesenta en la escena del arte argentino el uso de materiales extra artísticos, en muchos casos novedosos, se asoció a la búsqueda de ampliar el concepto mismo de escultura, en momentos en que la industria y la tecnología eran expresión de los cambios que se daban en la sociedad argentina.
- Noemí Gerstein apareció en el campo artístico argentino a fines de los años 50, momento de lucha entre los artistas abstractos, los no figurativos y los concretos, con sus divisiones y matices en donde los geométricos los constructivos y el informalismo buscaban una nueva identidad en la pintura.
- El 3 de Abril de 1975 la Academia Nacional de Bellas Artes la designó Académica de Número y fue la primera artista mujer en lograr ese sitial y reconocimiento.

+ Para continuar explorando

Intimidades de un tímido, 1963
Jorge de la Vega
(Argentina, Buenos Aires, 1930-1971)
Óleo, telas encoladas y pedrería sobre tela, 260 x 194,8 cm.
Inv. 8592

Obra donada por la Asociación en 1981

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