Uno de los géneros que mayor fuerza ha tenido en la Argentina en las últimas décadas es el documental. Ver toda la realidad a través de un pequeño hecho también real, pero con resonancias universales, ha permitido la creación de obras notables. En este ciclo, conjugamos el quehacer estético del cine –incluso en su faceta más “deportiva”, que es, como el arte, una forma de torcer el mundo– con la propia mirada cinematográfica. Tenemos danza, teatro, poesía e incluso un enorme viaje en bicicleta, que se transforma en una radiografía de cómo lo humano trae cosas nuevas al mundo. El cine es, en este sentido, una ventana que nos permite compartir tales hazañas –intelectuales, físicas o ambas a la vez– y elevarnos por encima de lo cotidiano, del mero sobrevivir.
Leonardo D’ Espósito
Curador