De todas las cosas que te puedan pasar en un bar, ¿te imaginás con un trago en la mano hablando de si Van Gogh era medio toxi con los amigos y por eso se corto la oreja, si es verdad que Da Vinci colgaba una banda con las pinturas y no las terminaba nunca o pedir un trago y terminar discutiendo las teorías conspiranoicas sobre por qué Marta Minujín siempre usa anteojos negros?
No hace falta que te lo imagines.
Un trago, una noche, una excusa perfecta.